¿Playoffs? ¡Debes estar bromeando!
Gordon Edes
ESPNBoston.com
9 de August de 2012, 6:28 PM
BOSTON -- Pasarán 12 días antes de que los Medias Rojas de Boston jueguen en casa nuevamente. Para entonces, ¿a alguien le importará?
Bobby Valentine vive en un universo paralelo donde todavía declara con regularidad, como lo hizo en una aparición radial el miércoles, que éste es un equipo de playoffs.
Hay momentos en este equipo -- como cuando Jacoby Ellsbury y Carl Crawford vuelan alrededor de las bases, y Adrián González conecta dobles remolcadores, y el intermedista novato de tercera base, Will Middlebrooks se mantiene bateando largos jonrones -- en que sucumbes a la ilusión e imaginas cuán mejor será el conjunto una vez que se les una David Ortiz, lo que podría ser tan pronto como el domingo en Cleveland.
Pero entonces la realidad se impone -- Jon Lester lanzando lo suficientemente bien como para perder, Josh Beckett lanzando como un hombre que debía dirigirse a la lista de lesionados, un bullpen de donde saltan varias fugas de repente, un manager que toma decisiones desconcertantes, unos Medias Rojas incapaces de mantener la apariencia de una racha ganadora -- y te quedas pensando que esta temporada sería mejor sacarlos de su miseria.
Eso es como un giro negativo para un equipo que está a ley de una buena racha de insertarse de regreso en esta carrera, un objetivo alcanzable si los Medias Rojas se incendian en este tramo de 10 partidos contra los Indios de Cleveland (cuatro partidos), Orioles de Baltimore (tres) y Yankees de Nueva York (tres), con gran importancia para la tabla de posiciones clasificación en el caso de los enfrentamientos cara a cara con los Orioles y los Yankees.
Los Medias Rojas dieron mucho que hablar de las tablas de probabilidad de playoffs, con su caída de la temporada pasada; ¿por qué no hacer lo mismo en sentido inverso en el 2012?
Pero eso parece una propuesta muy ridícula para un equipo que esta temporada ha definido el incendiarse como la auto-inmolación, que hace un gran alboroto para emitir un voto de confianza para Valentine, y luego procede a perder dos de tres con los Vigilantes de Texas, y luego perder tres de cuatro contra los Mellizos de Minnesota, lo que continúa un patrón de béisbol mediocre por debajo de .500 (12-14) desde el receso del Juego de Estrellas. Tienen marca de 13-20 desde el 1 de julio, cuando tenían cinco juegos sobre .500 y todo parecía indicar -- con toda justicia -- que sin duda miraban hacia arriba. Luego perdieron tres partidos seguidos con los Atléticos de Oakland y tres de los cuatro con los Yankees al entrar en el descanso, y desde entonces ha sido una constante dieta de mediocridad, no importa cuántas veces Valentine proclame que este equipo juega un buen béisbol.
González, después de dos victorias conseguidas en su último turno al bate en Nueva York, dijo que el equipo tenía que enfrentar los dos últimos meses de la temporada como si todas las noches fueran de playoffs.
Pero, ¿qué sentido de la urgencia se detecta en un equipo que envía a Beckett para iniciar el sexto inning de un juego en el que ya se han permitido seis carreras y fue llevado a lo profundo dos veces en el quinto, la primera vez que ha permitido jonrones múltiples en una entrada desde que los Tigres lo azotaron con cinco jonrones en la segunda jornada de la temporada? No fue hasta que Beckett fue sacudido por otro jonrón, esta vez de Geovany Soto, su primero como miembro de los Vigilantes, que Valentine recurrió al bullpen.
Entonces, después de que los Medias Rojas protagonizaran una agitada remontada -- Middlebrooks bateo cuadrangular de tres carreras en la séptima entrada para empatar el partido, cuando los Medias Rojas anotaron cuatro veces -- Valentine dejó a Clayton Mortensen al comienzo del noveno. Mortensen, que acababa de ser llamado a las filas desde Pawtucket, ya le había entregado tres entradas a los Medias Rojas.
Mortensen le dió boleto a Elvis Andrus, y luego permitó hit a Josh Hamilton, lo que aprovechó Andrus para llegar a 3B. Solo entonces Valentine trajo a su cerrador , Alfredo Aceves, quien permitió elevado de sacrificio a Adrián Beltré que trajo al plato la carrera decisiva.
"Traté de apretar para ver si podía conseguir que Clay obligara a Hamilton a pegarle a algo fuera de la zona, el cuenta con esos lanzamientos, pero es un bateador agresivo, no funcionó; hoy el bullpen se quedó corto".
Esa fue la misma razón por la que envió a Beckett a comenzar la sexta entrada.
Hasta el noveno, Mortensen había lucido bien, permitiendo sólo un jonrón de Nelson Cruz con las bases vacías en el séptimo. Pero los Medias Rojas le confiaron la novena entrada de un partido empatado contra los dos veces campeones defensores de la Liga Americana. Mortensen, quien acababa de llegar la mañana del miércoles después de que Vicente Padilla fuera colocado en la lista de lesionados, ha sido subido y bajado cinco veces. Antes del miércoles, había lanzado cuatro veces en el noveno inning de un juego. Los Medias Rojas estaban detrás por tres o más carreras en todos ellos.
Es práctica habitual que tu abridor más cercano inicie el noveno inning de un juego empatado en casa. Valentine dijo que no lo hizo porque sólo tenía a Andrew Miller detrás de él, si el partido se iba a entradas extras. Esa fue la misma razón que dio para no llevar a Miller a hacer frente al zurdo Hamilton.
Pero si el bullpen de los Medias Rojas estuvo tan corto como afirma Valentine, entonces la oficina central comparte la culpa por esta pérdida. Deberían haber traído a otro relevista, además de Mortensen. Según una fuente del equipo, eso fue discutido y los Medias Rojas decidieron no hacerlo porque se sentían que Junichi Tazawa, Mortensen, Miller y Aceves le daban cuatro opciones a Valentine, con Craig Breslow y Mark Melancon disponibles en caso de emergencia si un partido se iba a entradas extras .
"Todos los demás básicamente no estaban disponibles hoy", dijo Valentine. Lo que no explica por qué tanto Tazawa y Miller calentaron si no estaban disponibles.
¿En cuanto a Beckett? Ha ganado sólo una vez en 11 aperturas que datan del 20 de mayo. No utilizó su espalda como una excusa para su salida, pero con un rendimiento de tres jonrones y un triple de dos carreras, no inspira la confianza de que puede hacer una contribución significativa en esta etapa. Por su causa y la del equipo, tal vez sea mejor que sea inactivado por un tiempo.
Los Medias Rojas regresan a casa para jugar contra los Angelinos de Los Angeles el 21 de agosto. Por lo general, sugerimos marcar esa fecha en su calendario. ¿Cómo será esta vuelta? Regresen en una semana, ya se debe saber si vale la pena para ese entonces.
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